Masaje con mi mejor amiga.


Me miro en el espejo, arreglo mi cabello y contempló mi reflejo. Definitivamente estos shorts y esta blusa con escote V llamara la atención de mi novio Carlos.

En cuanto suena el tiembre corro a la puerta principal, me desánimo al ver tras ella a mi amiga.

—¿Esperabas a otra persona? —me pregunta, debido a mi vestimenta.

—Para que te miento – le respondo entre risas —Carlos quedó de llegar hace medía hora.

—En ese caso me voy —me dice Martha.

Y antes de poder responderle suena mi teléfono, me disculpo con ella y voy a contestar. Como era de esperar Carlos tenía mucho trabajo y no podía venir ¡Que novedad!

—Ya estaba por irme — Me dice mi amiga, quien al ver mi cara de decepción pregunta — ¿todo bien?

—No — Le respondo con sinceridad.— Entre Carlos y yo ya nada está bien, de nuevo me deja plantada por su trabajo, ya no pasamos tiempo juntos y los pocos días que lo estamos es sólo para discutir.

— Almenos les queda la reconciliación — Me dice con tono picaron.

— Ya ni eso — Le digo— Hace más de un mes que nada dé nada.

—¿crees que se apagó el fuego? — Me pregunta preocupada.

— No lo sé — Le respondo con sinceridad — Ambos estamos muy ocupados con nuestros trabajos y ya no nos queda tiempo para nosotros.

— Es normal, cuando estaba con Jordy pasó lo mismo.

—si… Y terminaron hace mucho.

— ¿quieres un masaje ? — Me pregunta, mientras me muestra una pequeña maleta que no había notado.

Mi amiga está haciendo un curso de masajista desde hace un mes,me ha hecho un par de masajes que me dejan como nueva y es justo lo que necesito.

— ¡ por supuesto! — Le respondo con sinceridad.

Me acomodo en el amplio y cómodo sofá, mientras mi amiga comienza a pasar sus manos por mi espalda y cuello.

— Estás mejorando — Le digo, al comenzar a sentirme relajada con sus manos en mi espalda.

— Y tú empeorando — Me dice.

— ¡auch!— grito al sentir un pellizcon en mi nuca.

— Tienes unos nudos que espantan — Me dice en modo de disculpa.

Cierro los ojos y me dejo hacer por las manos de Martha, quien se queja de lo tensa que estoy.

— quítate la blusa y esos shorts — Me ordena, y al ver que la miro extrañada me responde — Aparte de que hace calor, es super apretado, esta dificultando tu circulación y la blusa no me deja llegar a tu músculo y esos nudos indestructibles.

Hago lo que Martha me pide, sacó mi blusa dándole la espalda pues no tengo brasier y aunque tenemos mucha confianza y nos hemos visto desnuda un par de veces aún me da un poco e vergüenza. Sacó mis shorts con su ayuda y al recordar la sexy brasilera que decidí ponerme para Carlos me quiero morir. Sin embargo, ella parece no notarlo y me pide que me acomode.

Siento un líquido frío con olor a flores caer por mi espalda y seguido las manos de Martha  pasan por mi espalda y van subiendo hasta mi cuello, donde centra la mayoría de su atención. Me permito cerrar los ojos y disfrutar de sus manos expertas. Se me olvida el trabajo, Carlos y el mundo entero,me siento en el cielo, sus manos bajan a mis casetas y suben de nuevo a mi espalda y nuca, haciendo círculos y acariciando mis costillas y un poco de mis pechos, al estar boca abajo es eso lo un poco lo que puede tocar.

Mi respiración se vuelve suave y rítmica, me siento en un lugar distinto, mi mente está en blanco. Martha lleva su atención a mis pies, mete sus dedos entre los míos y la sensación es increíble, me hace un poco de cosquillas en la planta de los pies y yo me rio como tonta, ella sabe lo cosquillosa que soy.

— Ya se me había olvidado el sonido de tú risa.

— Martha, no exageres que no me he convertido en un ogro.— Le respondo.

Ella se ríe y me responde con picardía.

— pero casi, la falta de sexo te ha convertido en otra persona— se ríe de nuevo y me da uno de sus tipicos azotes en mi trasero.

Me río también y ella continúa a mis tobillos y va subiendo poco a poco, hasta llegar a mis muslos, donde me pide que separé las piernas, lo pienso antes de hacerlo, pues este diminuto tanga apenas y tapa mis labios.

— ¿Qué esperas? — Me apura mi amiga y yo hago lo que me pide, la escucho reír y le reclamó.

— Te quedan sexys estos pantis, creo que Carlos se perdió de un buen banquete — Me dice con voz ronca y por alguna razón su comentario no me hace reír, por el contrario manda un caliente extraño por todo mi cuerpo.

Martha pasa sus manos por la parte interna de mis muslos y mi pulso se acelera ¡pero que me está pasando! Ella se detiene a unos centímetros de mis partes y vuelve a bajar a mis pies y luego a subir de nuevo, está vez siento que sube más, puedo sentir la yema de sus dedos rozar levemente la fina tela de mi hilo.

Las manos de mi amiga regresan a mi espalda, luego mis caderas y se pasa a mi trasero, cuando pone sus dos manos en cada una de mis nalgas y comienza a untar con aceite me tenso.

— ¿ qué haces ? — Le pregunto y al girar mi cabeza para mirarla la veo sonreir.

— aquí está el punto de la circulación y extres ¿no lo sabias? — me dice con seriedad y prosigue acariciando mis nalgas.

Baja a mis pies y sube hasta mi trasero, hace eso un par de veces y luego la escucho decir “esto estorba” y no entiendo a que se refiere hasta que agarra el elástico de mi brasilera y lo baja.

Yo no le digo nada, ella regresa su atención a mi trasero y esta vez separa un poco mis nalgas, mi respiración sube de ritmo cuando ella mete sus manos por mis muslos y levemente rosa mis labios.

— Girate — Me pide.

Y yo sin rechistar lo hago, me pongo boca arriba, completamente desnuda y veo como ella pasa sus ojos por todo mi cuerpo, siento un tirón en el estómago y la perla que se oculta entre mis labios vaginales comienza a palpitar. Ella toma el tarro negro del aceite y lo aplica en mi abdomen y sube hasta la piel que esta entre mis senos.

Posa sus manos en mi pelvis y comienza a subir, centra su atención en mi ombligo y poco más arriba,luego sube con descaro y ubica sus manos entre mis pechos, cierro los ojos y ella separa sus manos a cada uno de mis senos, los pasa de forma rápida por mis pezones y mi respiración se acelera, se que ella lo nota, pues comienza a masajear mis pechos, pero sin tocar mis pezones, lo que me vuelve loca, lo hace una y otra y otra vez, esta vez sus dedos rodean mis pezones y cuando por fin hacen contacto no puedo evitar lanzar un gemido, pero con mi boca cerrada, lo cual disimulo tosiendo, pero Martha no se detiene, masajea todos mis pechos, incluyendo mis pezones, que se endurecen con su tacto y el aceite frío, sube sus manos desde mi pelvis hasta mis pechos, donde hace círculos con sus manos, mi respiración está fuera de control y mis tontos gemidos no se hacen esperar aún sin abrir mi boca, suenan más como un gruñido que sale de mi garganta.

Cuándo Martha retira sus manos abro los ojos y veo como quita su blusa, nos miramos, nos reímos y ella regresa con sus manos a mis pechos y esta vez toma mis pezones entre sus dedos y yo abro mi boca, formando una gran O. Sus manos bajan por mi abdomen, llegan a mi pelvis y ella con descaro las baja hasta mi sexo.

Su mano sube y baja por mi parte sagrada y el calor corre por mi cuerpo, acaricia mi perla con su dedo medio, la recorre desde el inicio hasta el final, donde comienza   mi agujero. Llevo las manos a mis pechos que piden ser a acariciados, pellizco mis pezones, mientras Martha me acomoda la pierna izquierda de modo que mis dos piernas formen un 4. Ella sigue subiendo y bajando su mano, acariciando mi perla, mientras yo gimo.

—¡Ahhh!— digo en voz baja —
¡mmmm! ¡Detente! — Le pido entre gemidos, siendo consciente de la locura que estoy cometiendo.

—¿quieres que me detenga?— Me pregunta, mientras aumenta el ritmo de su mano entre mis piernas, y toma mi seno derecho entre sus manos y pellizca mi pezón.

— ¡Ahhhhh! — grito con fuerza.

— ¿deseas que pare? — Me pregunta de nuevo, mientras mete un dedo en mi interior y acaricia mi perla.

La verdad no, no quiero que pare, estoy muy caliente y deseosa de más Y es por eso que sentándome en el sofá la beso, la beso con pasión y desenfreno, mientras mis manos acarician sus pechos desnudos.

Martha se acuesta en el sofá y yo me subo encima, beso sus labios, su cuello y llegó hasta que pechos. Sacó mi lengua y la paso por sus pezones,los chupo, los succiono. Cuando subo a besar sus labios nuestros senos de juntan y al rozar mis pezones con los suyos el placer es indescriptible. Martha lleva su mano hasta mi vagina y comienza a acariciar, no puedo evitar gemir, gemir de verdad y ahora es ella quien chupa mis pezones mientras con su mano juega en mi entrepierna. Mete mis pezones en su boca, mientras su dedo ésta en mi interior, gritó, gritó Y pido más.Marta mete otro dedo en mi interior y pellizca mis pezones y yo quiero hacer lo mismo, quiero escucharla gemir, así como ella me hace gritar en este momento.
Como puedo me bajo de ella y desabrocho su pantalón, lo bajo y ante mi queda su pantie transparente color rosa, la miro y bajo mi mano hasta sus labios.

— Estás empapada —  digo, mientras acaricio sobre la pantie. Ella abre más las piernas para mi y no dudo en sacar ese pedazo de tela de mi camino.

Abro sus piernas, su sexo esta rojo y húmedo, nunca he estado con otra mujer y por lo tanto nunca he comido una vagina, pero estoy tan caliente que saco mi lengua y recorro su perla, ella gime y yo continuó, la succiono y muevo mi lengua en las partes que se que es delicioso, como en la punta de su clítoris. Meto dos dedos y ella grita, subo mi mano libre hasta sus pechos y acaricio sus pezones mientras mi dedo y mi lengua están en su feminidad.

— ¡Ahhhhh! ¡Mmmm! ¡siiii! — Grita Martha, sin importarle que los vecinos del edifcio los escuchen.

— ¡Dame el tuyo! — Me pide.

Yo obedezco me montó sobre ella formando el 69 y mientras ella abre su coño para mi yo abro el mío para ella. Ambas gemimos, siento un placer indescriptible con la lengua de Martha entre mis piernas y su rico sexo en mi cara, es suave y sabe salado, pero delicioso.

Dejó que mi amiga siga degustando mi entrepierna y metiendo su lengua por mi agujero, mientras yo me levantó un poco y ahora la masturbo, muevo mi mano por su perla y ella se mueve, igual que lo hago yo sobre su cara. Regresó mi cabeza a su entre pierna, muevo mi lengua en círculos sobre su perla y ella tiembla, grita sin parar y yo hago lo mismo cuando ella comienza a meter su lengua en mi agujero. Me retuerzo sobre Martha y hago que ella haga lo mismo, pues lamo su perla como si de mi paleta favorita se tratase y en esa posición ambas alcanzamos un clímax indescriptible que los hace gritar con fuerza.

Ambas quedamos sudando, agotadas y mi sala huele a sexo. No miro a Martha, ahora que ya he regresado a la normalidad tengo vergüenza y se que ella también, pues tampoco me habla. Somos amigas desde la primaria y no se que pasará después de esto.

— ¿puedo usar tu baño para darme una ducha? — Me pregunta por fin.

—Claro— le respondo sin mirarla y la siento caminar frente a mi, aún está desnuda y no puedo cree que hace unos minutos estaba lamiendo su feminidad.

— esto queda entre tú y yo— asiento y le regaló una sonrisa.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. .

A %d blogueros les gusta esto:

Online porn video at mobile phone


peliculas porno con historiaxxx secretariassexo geyhermanas xxxmaduras hotvideos reales de zoofiliazoofilia perrosvecinas xxxvaginas realeshermanos cojiendozoofilia extremarelatos eroticos gayssexo gay jovencitossexo transexualputas calientesrelatos xxx filialsexo con mi primasexo en la escuelashemale zoofiliamadres e hijos pornojovencitas xxxsexo xxzoofilia con perroszoofilia videos comvideos x zoofiliasexo insestozoofilia pornoespiando a mi esposainsesto familiarvideos de zoofilia en espanolsexo dormidaszoofilia hentaixxx gorditasyegua zoofiliarelatos swingerporno con mi cunadaorgiaszoofilia vipamas de casa infielessexo entre lesbianasrelatos infielestrasvestis mexicohistorias calientesrelatos eroticos incestovideos gratis xxx zoofiliasexo con hermanasuegras calientescojiendo con mi comadregays xxxvideos pornos zoofiliadespedidas de solteras xxxmaestras pornozoofilia xxx hdespiando a mi esposarelatos eroticoabotonadas zoofiliazoofilia abotonadazoofilia site:xvideos.comsexo entre lesbianasxxx zooverga grandegay cojiendozoofilia extremazoofilia videos pornosexo xxtrio con mi esposaxxx primosrelatos de madurassexo en familiacojiendo con mi comadrezoofilia hombrerelatos incestosrelatos porno gaysexo entre lesbianasxxx analsenora xxxzoofiliaxxxzoofilia gratisxxx sexocogiendo a mi cunadazoofilia con cerdasrelatos eroticos amor filialsexo transexualxxx mamadasme coji a mi suegrarelatos eroticoszoofilia luxureposiciones sexuales gay